En mi Santiago del alma,
cuantos sueños forje,
en mis noches de Infancia,
mi primera ilusión,
a las orillas del sar
son, recuerdos del alma.
Un, día me fui,
hacía extraña Nación,
así lo quiso el destino,
pero mi corazón
se quedo frente al rio y el mar,
en mi Santiago del alma.
Adiós, adiós, adiós,
mi, Dios, del rio y del mar,
me voy, pero un día volveré,
a buscar mi querer,
a soñar otra vez, a las or...
