Recuerdas,
Ángel de amor,
en aquella, esquina orilla
las palabras, que me decías,
Están, gravadas con letras,
de oro, y platino,
en mi corazón.
Se, recuerda
cuando, me decía
ándele, señito
hechele, ganas,
y no más.
Que, soy capaz
de hacer feria
para ayudarla.
Gracias cielo,
a,un Yaqui, sin verle
la cara.
Ándele, Señito,
ándele, hechele ganas,
no más.
sus, palabras me saben
a, gloria,
no, más.
Bendiciones
cielito lindo de esta
humilde servidora.
María del Carmen Pallas Seixo
