Me llaman rosa de otoño,
con pétalos, amarillos
blancos, y rojos,
por su del color del otoño,
silenciosa y callada,
él rocío de la noche la enternece,
y, suspira, por
sus amores, pasados.
Rosa de otoño,
mira me, bien la cara,
que él tiempo pasa,
y tus pétalos marchitos,
nunca más, en la primavera,
remanecerán.
Solo le queda él estío,
de crudo invierno, y en él
suelo, dormirá ella sus sueños ...
