Te quise,
cuando pataditas
en el vientre me dabas,
en las angustias de las mañanas.
Te quise,
cuando as crujido mìs entrañas,
en los dolores de mi parto,
cuando tu llanto al nacer e escuchado.
Te quise,
cuando de mis pechos el calostro,
as tomado,
cuando dormías, yo tus sueños en belesada
observa-va.
Te quise,
por todos los momentos
evolutivos de la vida.
Y hoy
te quiero
por que, en hombre te convertiste,
y me diste lo mas vello de esta vida,
que es mi nieta Naia.
Y te querré,
asta los confines de mi vida,
por que eres,sangre de mi sangre
carne de mi carne,
eres lo mas preciado,
que medio la vida.
Para mi Hijo Nicolás Manuel Gámez Pallas.
Maria del Carmen Pallas Seijo
