Sola en la mesa
como una tigresa,
esperando sentada
que el Rey, León
le sirva, cucuruchos,
de Nata, Fresa, y Turrón.
Y le cante, una canción,
de Romeu y Julieta,
la señora, tigresa
ella muy tiesa
le dice a Romeu
te recuerdas,
Ángel de amor, en aquella
orilla esquina, que me decias,
tus, palabras tan bonitas de mor de amor,
pero, como Julieta venía furiosa
a rompernos nuestro amor,
y tu, extasiado te, que daste,
con aquella palabras más bonitas
me decías de amor,
Y, Julieta, ella toda enfurecida
sin poderse resistir,
de rabia se tiro por el balcón,
que tristeza y que dolor,
el Romeu, por compasión
con su Julieta se marcho,
y la tigresa con su pena a, su
mesa sola se marcho,
a, que el Rey León, nuevamente,
le sirviera, los cucuruchos de
Nata, Fresa y Turrón.
María del Carmen Pallas Seijo